Bien sabemos que “los padres no nacen sabiendo ser padres”, y por ello en ocasiones, en casa, se dificulta el apoyo al niño para que logre aprender con un ritmo y una forma adecuada, en especial si a la tarea se refiere.
Estas dificultades pueden ser porque el niño presenta Déficit de atención, dificultades de aprendizaje como: falta de comprensión, retención, memoria, dislexia, entre otros. Al saber que los padres no son especialistas, sabemos que en ocasiones la tarea representa un reto cada tarde en la que no siempre resulta lo mejor.
A continuación, abordaremos algunas estrategias prácticas para trabajar en casa cuando un niño presenta dificultades para adquirir aprendizajes.
Evitar distractores. Los medios de comunicación pueden ser una forma muy práctica de poder aprender sobre un tema; sin embargo, cuando el niño tiene la televisión encendida y a la vez hará la tarea, entonces este medio se convierte en un distractor que aplaza el tiempo para realizar la labor y además no permite que entienda lo que está realizando por no focalizar su atención en una sola actividad.
Tener tiempos específicos para realizar tareas. Establecer un tiempo determinado para la realización de aquellas actividades que impliquen mayor dificultad e inversión de tiempo (aprox. 30 minutos). Se da un descanso de 10 minutos para realizar distintas acciones, como ir al baño, tomar agua, juegos rápidos o ejercicios atencionales. Después se retoma la siguiente tarea, dependiendo del grado de dificultad se considera si se da un tiempo de descanso o sin descanso hasta terminar las actividades.
Reconocer el esfuerzo. Realizar expresiones verbales positivas, tiempo de juego o premios como stickers.
Ejercicios atencionales. Juegos de mesa, ejercicios de interés del niño, actividades lúdicas como son laberintos, sopas de letras, números, encontrar diferencias en imágenes.
El lugar de trabajo del niño debe ser con un ambiente adecuado para lograr el interés de su aprendizaje. Un espacio amplio, cómodo y sin distractores.
Equipo: Nery y Jazz.


