¿Cómo diferenciar el TDAH en niños de simple actividad elevada?

¿Cómo sé que mi hijo padece TDAH y no es actividad elevada característica de la niñez?

Usualmente los niños de edades preescolares presentan actividad aumentada debido a que comienzan a explorar su mundo, además que no tienen el sentido de cuándo “comportarse o quedarse quietos” así como los adultos quisiéramos; además de esta hiperactividad normal los niños presentan:

  • No se mantienen sentados por lapsos prolongados.
  • Exploran los lugares nuevos hasta que se familiarizan con ellos.
  • Son poco desafiantes para obedecer algunas órdenes pero disminuyen con el tiempo y las ejecutan.
  • Presentan poco interés y se distraen intermitentemente con actividades a realizar pero a medida que pasa el tiempo pueden permanecer atentos por más tiempo.
  • Son sociables y pueden sostener amigos tanto en el colegio como en reuniones familiares o cualquier grupo de niños pues aunque cada niño es diferente, con el tiempo logra adaptarse.

Algunos niños tienen problemas cognitivos pero a medida que pasa el tiempo y con dedicación mejoran sus notas. En los niños que padecen de TDAH ocurren los mismos problemas pero más agudizados y no hay mejora con el tiempo:

  • No pueden mantenerse ocupados en una actividad (juegos, clases, ver TV, etc) por lapsos prolongados, incluso aunque estén sentados se mueven mucho en la silla.
  • Pueden caminar o hablar sin parar y sin algún sentido.
  • Son ruidosos al hacer actividades y suelen realizar sonidos con la boca o dando golpes en la mesa o golpeando un objeto con otro
  • No terminan las actividades que empiezan y se distraen con cualquier objeto, sonido, etc.
  • Muerden su ropa, lápices y demás objetos y no pueden cuidar de sus útiles y objetos personales.
  • Son impulsivos para realizar cualquier actividad.

Para concluir, además de que reconozcas estos signos en tu hijo debes tomar en cuenta el tiempo, la intensidad y la frecuencia de estos para sospechar del TDAH, en caso de que presente alguno o algunos, debes observar si con el tiempo mejora, o si puede ser una reacción secundaria a un problema emocional, si se descarta esta opción debes acudir con un profesional para que atiendan a tu hijo y pueda tomar el tratamiento adecuado para que no se agudice o deje secuelas severas en Él.

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Tratamiento Multidisciplinario del Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad

Introducción

El trastorno de déficit de atención e hiperactividad, tiene como origen la afectación del cerebro, sus estructuras y sus ganglios basales sin embargo, el cerebro es encargado de derivar funciones específicas de acuerdo a cada región del mismo, así como de la secreción de hormonas que condicionan una acción, el especialista encargado de tratar este problema es el neuropediatra. Como sabemos el problema y la sintomatología del TDAH no es solo a nivel cerebral pues el déficit condiciona una serie de problemas y trae consigo enfermedades secundarias por las que se debe trabajar con un grupo multidisciplinario, como psicólogos, psquiatras, nutriólogos, endocrinólogos, entre otros.

Desarrollo

Durante el crecimiento del niño que padece TDAH se van anexando problemas de salud, se han hecho estudios relacionados a la morbilidad a lo largo de la vida de estos niños y se encontró que el 50% presentan por lo menos una complicación por otra enfermedad asociada al TDAH.

Los problemas de neurodesarrollo o psiquiátricos que pueden presentar son retraso mental, trastornos del aprendizaje, trastornos generalizados del conocimiento, trastorno de ansiedad, trastorno del estado de ánimo y abuso de sustancias.

En los problemas de factor ambiental se presentan la negligencia, el estrés, la malnutrición, inconsistencia de pautas o estilos educativos, desajuste de la existencia.

En los trastornos médicos se encuentran las encefalopatías, postraumáticas o postinfecciosas, epilepsia, trastornos del sueño y sensoriales, efectos secundarios de fármacos, disfunción tiroidea e intoxicación por plomo.

El tratamiento radica en la colaboración de un grupo multidisciplinario que atiende al paciente desde su especialidad así como consultando la opinión de los demás especialistas.

Para el comienzo del inicio del tratamiento es muy necesario que colaboren los familiares así como el personal de la escuela, deben planear y adaptar el medio para que las distracciones que puedan tener sean mínimas, deben propiciar un ambiente tranquilo y relajante para el niño. Dentro del tratamiento farmacológico se encuentran cuatro grupos de fármacos; psicoestimulantes, neurolépticos, antidepresivos y ansiolíticos, todos ellos se preescriben dependiendo la cantidad de afectaciones que tenga el niño. El tratamiento psicológico trata de corregir los procesos alterados cognitivo-conductual en el cuál orientan al niño a mantener la atención hacia una actividad así como intervención psicopedagógica para ayudar a tratar los problemas de aprendizaje, otras de las terapias que se incluyen son las naturales que consisten en la fitoterapia que incluyen plantas medicinales como la manzanilla, pasiflora, tila, valeriana y melisa utilizadas como relajantes, así como de gingo biloba que mejora la concentración y el ginseng que aumenta el rendimiento intelectual. La suplementación de nutrientes también son utilizadas como los omegas 3 y 6, las vitaminas del complejo B, vitaminas A,C y D, levadura de cerveza y la lecitina de soja. La terapia nutricional también forma parte del tratamiento, puesto que los alimentos que contienen nutrientes específicos como precursores o estimulantes crean un efecto potencial de la hiperactividad por lo que se quitan de la dieta, las harinas y los hidratos de carbono simples.

Conclusión

Yo entiendo por trastorno de déficit de atención e hiperactividad que es un síndrome con distintas etiologías que afectan múltiples sistemas por los cuales de la misma manera que hay afectación, debe ser tratada por un grupo de especialistas multidisciplinario, puesto que los síntomas son manifestados por alteraciones desde un nivel celular, el cual al inhibir o estimular un proceso nos dará como resultado una ausencia o incremento de respuestas, que puede ser tratados con fármacos o nutrientes funcionales, estos se complementan pues los segundos son indispensables para que haya un correcto transporte de fármaco, precursores en los procesos de intercambios celulares, pero así como puede ser auxiliar en el proceso de transporte y absorción de éste también puede potenciar o inhibir la acción de un fármaco por lo que se debe tener comunicación entre los especialistas, por su parte la psicología tiene el rol de auxiliar en la corrección de los problemas de lenguaje, aprendizaje, de control, atención, depresión, etc, utilizando la terapia individualizada para cada problema de paciente identificando lo que puede mantener al paciente con mejores resultados. Concluyo reiterando que en todas las instituciones de salud públicas y privadas deben trabajar mano a mano por la mejora del paciente para evitar retrasos o incremento de problemas que es lo esperado para este tipo de pacientes.

 

Referencias

Carbonell, M., Hechavarria, M., Sabari, A., Jacas, C., Portela, A. (2016) Trastorno por déficit de atención e hiperactividad: algunas consideraciones sobre su etiopatogenia y tratamiento. Medisan. 20 (4), 556-607.

Trastornos que Ocasionan Problemas de Aprendizaje en el Niño

Introducción

Los problemas de aprendizaje en la actualidad son muy comunes en los niños, la prevalencia es 1 de cada 10, sin embargo desconocemos o ignoramos todos los problemas que pueden presentar y que afectan su desempeño intelectual en el futuro, puesto que lo vemos como algo pasajero que se corregirá conforme el niño crezca, lo que muchas de las veces no sucede. Los niños que padecen estos problemas de aprendizaje no necesariamente tienen que tener una inteligencia baja, puesto que puede estar normal, lo que les resulta difícil es entender un problema matemático, describir la idea principal de una lectura, entre otros ejemplos. El niño no solo presenta un signo para identificar que padece este trastorno, sino que son diversos y debemos tener conocimiento de ello para dar una atención en las edades más tempranas.

Desarrollo

Muchos de los trastornos que afectan el lenguaje también pueden afectar aprendizaje, puesto que estos niños tienen una capacidad de comprensión baja o muy baja en la que si un niño que no presenta alteraciones de aprendizaje logra entender la información o la orden que se da, en dos leídas, el niño con problemas del aprendizaje lo hará en 6.

Una de los trastornos que pueden presentar los niños es la dislexia, que ocasiona que el niño confunda letras o números similares con otros que tienen un parecido o sonido, un ejemplo de ello es las letras b con la v.

Otro de los trastornos que presenta es la disgrafia en la que el niño no puede tener un escrito entendible que tenga una secuencia y una armonía, pues confunde palabras y no tiene una organización y un objetivo claro sobre lo que quiere transmitir.

Un problema que afecta la parte de cálculos y problemas matemáticos en el cuál el niño es incapaz de realizarlos puesto que no sabe cuál es primero en el caso de las operaciones básicas y en los problemas matemáticos no sabe que procede para identificar la ecuación escondida entre el planteamiento. A este conjunto de signos se le llama Discalculia.

El trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) también desempeña un papel importante puesto que al niño le cuesta realizar una actividad por un lapso pequeño de tiempo y no tiene una buena comprensión sobre lo que ve, por falta de contacto entre las terminaciones nerviosas.

El trastorno autista puede influir en el proceso social en el que el niño no se acopla a las demás personas, un caso es ignorar a un grupo de compañeros en un aula de clases en el que lo que la maestra pueda decir probablemente lo ignore, además de esto, estos niños presentan alteraciones en el lenguaje por lo que al no  poder comprender tanto lo escrito como lo oral, será poco capaz de aprender a un ritmo normal.

También los problemas auditivos representan un problema de aprendizaje ya que las personas que tienen disminuida esta función, muchas veces no alcanzan a escuchar las órdenes o procedimientos y los huecos en la información ocasiona que se retrase.

Conclusión

Los problemas de aprendizaje son muy comunes en los niños puesto que en algún momento de la vida pienso que podemos presentarlo todos ya sea por dar mayor preferencia a cierta actividad como por ejemplo la urgencia por salir a jugar, sin embargo cuando un niño comienza a atrasarse demasiado con tareas, notas bajas en el examen, no participación en clase, entre otros, debemos poner total atención, creo que los primeros en darse cuenta son los padres y los maestros de clase, ya que tienen mayor contacto directo con el niño, los ubican y saben qué comportamientos y habilidades son normales para la edad del niño, me parece que cuando cualquiera de las dos partes notara que el niño no está aprendiendo debería dirigirse con la otra parte y preguntar cómo es el comportamiento del niños, qué hace cuando se le asigna una tarea, etc, hecho esto se tendría una sospecha mayor del trastorno que el niño puede presentar y se abordaría a la brevedad, lamentablemente he visto que las escuelas carecen de información entre el personal que labora y ven al niño como comúnmente se dice, “burro”, mientras que en sus casas se piensa lo mismo además de que con la edad se corregirá el problema. A todo esto sugeriría que se difundiera información en las escuelas capacitando al personal que ahí labora y se aborden esos temas en las reuniones de padres de familia, disminuyendo así el agravamiento de este trastorno.

 

Referencias

Juyó, L. (2016). Diseño de guía docente para diagnosticar e intervenir los problemas de aprendizaje en el aula de clases de grado cero en colegios públicos. Estudio de caso. Universidad militar nueva granada.

Síntomas en el Trastorno del Espectro Autista

Introducción

El autismo es un trastorno generalizado basado en el desorden del desarrollo del funcionamiento del cerebro, en el cuál el niño que lo presenta parece no tener interés en su entorno. Existen diferentes teorías sobre su etiología sin embargo todas concuerdan con una alteración en el cerebro derivada de diferentes factores. Los síntomas y signos que presenta el niño con trastorno de espectro autista (TEA) son diversos e incluyen falta de interés de su ambiente, pueden presentar agresividad, falta de desenvolvimiento en la sociedad, puede presentar problemas del lenguaje, acciones repetitivas, adherencia a objetos, etc.

Desarrollo

A lo largo de la historia se han hecho investigaciones que han descubierto perfiles que describen a los niños con autismo puesto que en un principio sólo se creía que tenían procesos esquizofrénicos por lo que resultaban fuera de la realidad, más tarde se descartó esta idea, sin embargo se atribuía a problemas de personalidad puesto que se pensaba que solo era problema de la conducta. Estudios posteriores afirman que el TEA tiene su origen en un daño cerebral que afecta la coordinación, sincronización e integración de las partes cerebrales por lo que hay una respuesta funcional disminuida.

Las manifestaciones de TEA, comienzan a aparecer entre los diez y ocho y veinticuatro meses de edad del niño, donde presenta síntomas que se pueden clasificar en tres tipos: de interacción social, de comunicación y patrones de comportamiento; En la de interacción social puede presentar alteración del uso de comportamiento no verbales que engloba el contacto visual, gestos y posturas), incapacidad para relacionarse con las personas de su exterior ya sean sus iguales, padres o maestros, no tiende a prestar sus cosas, no tiene reciprocidad emocional o social. El segundo tipo, de comunicación se refiere a retraso o ausencia de lenguaje además de no tratar de comunicarse de manera alternativa, en los niños que pueden hablar, imposibilidad para mantener una conversación, su lenguaje es repetitivo y estereotipado, no juega como sus pares de acuerdo al desarrollo de la edad que presentan. La tercer y última clasificación es la de patrones del comportamiento, excesivo interés realizar una actividad, adhesión por realizar rutinas o actividades específicas, movimientos repetitivos, apego a objetos de manera preocupante y constante. Estos síntomas son los principales que se pueden presentar un niño con TEA y que se incluyen en los test para la identificación del mismo.

Conclusión

Yo entiendo como autismo la incapacidad del cerebro de coordinar, organizar, asimilar y ejecutar una acción o idea debida a un daño o alteración cerebral  y que da lugar a una confusión del mismo, reservando la información para sí imposibilitando dar una dirección y ejecución de esta. Pienso que los niños a pesar de presentar signos tales como falta de interés y apatía con otros niños, caso omiso a llamados, predilección a un objeto o acción de un objeto, movimientos repetitivos frecuentes, que casi no tienen contacto visual con las personas, entre otras, pueden tener una recepción de la información sin embargo el cerebro no saber qué hacer con la orden recibida y la desecha, pienso que él mismo crea sus comandos y los ejecuta repetidas veces como una manera depurativa o de terapia en la que obtiene una satisfacción para calmar sus molestias, estrés, como manera de entrenamiento, etc.

Considero que es sumamente importante conocer los síntomas que padecen los niños con TEA, puesto que existen otros trastornos generalizados del desarrollo en el que se pueden confundir y disfrazar el problema impidiendo el seguimiento del mismo, creo que a pesar de ser un trastorno que afecta la socialización, comunicación y que el paciente realice actividades repetitivas puede tratarse de llevar una vida un poco más tranquila si se respetan sus objetos y se proporciona un medio tranquilo, además de ofrecer actividades que ayuden a coordinar y resolver problemas podría contribuir a un mantenimiento o disminución de síntomas.

 

Referencias

Navas, W & Vargas, M. (2012). Autismo infantil. Revista cúpula. 26 (2); 44-58.

Manifestaciones del TDAH en la Adolescencia

Introducción

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un trastorno neurobiológico frecuente asociado a un importante impacto funcional, personal y social. El diagnóstico de este trastorno suele detectarse durante la niñez, pues es cuando se detecta una sintomatología mayor, puesto que hay dificultad para realizar actividades. Su etiología no se sabe con exactitud, hay diferentes fuentes  que afirman que es hereditaria, por mutación en los genes, consumo de alcohol, cigarrillo u otras sustancias durante el embarazo, entre otras. En estudios anteriores se creía que al comenzar la adolescencia las manifestaciones del TDAH disminuían, sin embargo esto no suele suceder, puesto que las conductas del adolescente sin este trastorno es muy similar a las manifestaciones que padecen los adolescentes con TDAH, la única diferencia es que estas deben de ser exageradas, frecuentes y las personas que realicen el diagnóstico deben poner extremada atención en no confundir la rebeldía, déficit de atención ocasionada por las redes sociales y teléfonos móviles, interés por llamar la atención, entre otros que son propias de la adolescencia como distractores para no detectar el TDAH.

Desarrollo

La adolescencia es una etapa en la cual ocurren diferentes cambios físicos, hormonales, psicológicos-conductuales, etc. principalmente los deseos de agradar a los pares los hacen cambiar de gustos, ser rebeldes, tener diferencias con los padres, disminuir su atención en la escuela, incumplir con normas establecidas, irresponsabilidad, pérdida de sensibilidad al peligro, entre otras más. En los adolescentes con TDAH estás características suelen acentuarse más, sin embargo puede resultar difícil poder detectarlo, puesto que el comportamiento pueden cambiar un poco cuando se elabora un test individual ya que puede sentirse intimidado, la mejor opción para detectar es la observación de cómo se desenvuelve en su medio natural, aunque resulta difícil puesto que durante el día está en lugares diferentes. Uno de los test que se utiliza para el diagnóstico de TDAH se basa principalmente en los criterios establecidos en el Manual Diagnóstico y Estadístico de la Academia Americana de Psiquiatría (DSM) el cual tiene tres características muy importantes que están divididas en dos dominios, inatención e hiperactividad/impulsividad. Este test tiene nueve síntomas de los cuáles los adolescentes menores a 17 años tienen que tener por lo menos seis síntomas positivos en cada apartado.

Además de las manifestaciones psicológicas se presentan signos clínicos propios de enfermedades hormonales, como afectación de la tiroides, microencefalia, agudeza visual o auditiva, micropigmentación, alteraciones en el peso, talla, frecuencia cardiaca, pulso, tics, ansiedad, trastornos del ánimo y sueño o del espectro autista. El TDAH se considera una enfermedad crónica puesto que el adolescente que la padece además de tener un déficit de atención que le imposibilita mantener una actividad sostenida, tiende a enfadarse muy rápido ante la incapacidad de hacer alguna actividad que manifiesta con episodios de furia; otros de los rasgos más notorios es la inmadurez presentada en comparación con sus pares.

Conclusión

Debido a que en la adolescencia los jóvenes tienen alteraciones psicológicas y de comportamiento, pienso que es más difícil poder detectar el TDAH, puesto que como menciona el artículo, los síntomas que presenta el adolescente con trastorno son los mismos que presenta uno sin este, tal como se observa en el test de DSM 5, la única diferencia es que debe presentar por lo menos seis síntomas manifestados exageradamente y por un tiempo mayor a seis meses, otro de los factores que considero que afectaría para identificar el TDAH es que cuando no se hizo el diagnóstico en la niñez, que es la edad óptima para su detección, resulta mucho más difícil puesto que el niño ya viene marcado con el estigma de niño problema, que incumple con tareas, que no pone atención en clase, que siempre está distraído, que se irrita con mucha facilidad y que lo tachan de “burro”. Yo opino que la prevalencia de TDAH a nivel mundial ha ido en incremento y a pesar de esto no hay demasiada información en el nivel educativo básico, falta mayor difusión de este problema a los padres de familia y la sociedad en general para identificar acciones comenzando con personas cercanas a nosotros, además los maestros de las escuelas deberían estar capacitados para detectar niños con este trastorno pues ignorarlo sería condicionar al niño a arrastrar mayor cantidad de problemas retrasando con esto el tratamiento adecuado que a su vez empeora la calidad de vida del adolescente.

 

Referencias

Rodillo, B, Eliana. (2015). Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en adolescentes. Revista médica clínica Condes. 26 (1), 52-59.

Intervención Educativa del Trastorno de Lenguaje y Comunicación

Introducción

Los trastornos del habla o del lenguaje tienen una incidencia muy alta de 1 por cada 10 habitantes, esto se debe a que suele haber problemas de lenguaje no solo por afectaciones en el cerebro tales como la parálisis cerebral infantil (PCI) o cualquier alteración que pueda sufrir el mismo sino también de problemas de deformidad en los labios tales como el labio leporino, secundarios a problemas de audición, así como también de desarrollo cognitivo y de sensaciones afectivas. Con esto podemos entender que el trastorno del lenguaje se refiere a la incapacidad de poder realizar funciones motoras orales correctas además de la dificultad por entender o transmitir.

Desarrollo

Los trastornos del habla son problemas en la incapacidad del niño de transmitir una idea o información a las personas de su alrededor, así mismo está relacionado a problemas relacionados con afectaciones en el cerebro puesto que las zonas cerebrales del hemisferio izquierdo son las encargadas de la codificación y decodificación lingüística. El lenguaje también está basado en sensaciones de percepciones visuales, auditivas, táctiles, olfativas y gustativas para que el contenido del mensaje que se desee transmitir tenga valor en el contenido del mismo. Otras de las bases en las que se puede emitir el habla como el aparato respiratorio, fonatorio, articulatorio, etc. También resulta importante el desarrollo cognitivo, pues desarrolla las funciones básicas para establecer y poder hacer posible el lenguaje y una última y no menos importante, son las bases afectivas, sociales y emocionales. Todo este conjunto de bases que hacen posible la comunicación, al tener una alteración en cualquiera de ellas afecta el proceso produciendo así un problema para en la recepción, codificación y transmisión en el mensaje dando como resultado una dificultad o trastorno del lenguaje.

Entiendo que las alteraciones del niño con trastorno del lenguaje y de la comunicación presentan distintos problemas sin embargo, se pueden realizar algunos métodos para corregirlos, aunque no siempre pueden ser reversibles, puedo identificar 9 tipos de problemas que contienen subgrupos y a continuación menciono. El primero de ellos son las alteraciones fonológicas, en las que no utilizan sonidos propios de la edad y se dividen en tres, las dislalias evolutivas mejoran en el aula de clases puesto que son propios de la maduración del niño por lo que resulta un proceso lento pero que sucederá; en las dislalias funcionales, el niño no puede articular fonemas y no debemos tratar de corregirlo sino que entre lo aprendido en el aula se debe practicar en casa e integrarlo en su lenguaje espontáneo y la tercera el trastorno fonológico en el que puede ayudar la repetición silábica y apoyarnos con material visual, gestos, secuencias y material auditivo. El segundo tipo son los trastornos de articulación de tipo orgánico o neurológico, en el que aparece problema de disglosia en la que debemos adaptar nuestro nivel auditivo al tono de voz del niño, además de no apresurarlo y ser pacientes puesto que no puede haber mejoría; en la disartria al igual que en la disglosia adaptar nuestro oído a al tono de voz, del niño sin embargo aquí es posible que la intervención logopédica pueda mejorar la articulación de palabras. En el tercer tipo que es el trastorno de la fluidez encontramos la disfemia fisiológica en la que nunca debemos tener actitudes preocupantes hacia el lenguaje del niño, no debemos completar las palabras que está por decir, ni intimarlo diciendo que piense lo que dirá sino que solo debemos esperar que por él mismo lo haga; en la disfemia se aplican los cuidados anteriores además de controlar el entorno evitando que los niños a su alrededor se mofen de su dificultad para hablar, en la taquilalia se ayuda el niño a hablar de manera pausada para hacerle ver que de esta manera puede ser posible que dé a entender con los demás niños, al contrario de la anterior, la bradilalia tiene como fundamento ser paciente a la hora de escuchar el mensaje y no apresurar al niño para que lo termine. El cuarto problema que afecta la voz tenemos la disfonía infantil, en la que debemos trabajar con el niño la importancia que tiene la voz para la comunicación, debemos crear una necesidad de tener una voz clara, en la rinofonía, debemos solo tratar de ajustar y adaptarlo al tipo de timbre de voz. En el quinto problema podemos encontrar el retraso en el lenguaje, aquí se recomienda que el niño desarrolle el vocabulario para su edad y su entorno tratando de emparejar por medio de reconocimientos multisensoriales, también debemos identificar los conocimientos que el niño tiene para la introducción de otros nuevos, se recomienda que las actividades que en las que se pretenda que el niño aprenda sean temas de su interés para motivarlo y poder avanzar, además se deben incluir en las actividades de integración con sus iguales. La sexta es el trastorno en el lenguaje, en el que debemos identificar los problemas orales y escritos para su abordaje, sin embargo en estos niños no está afectada la atención, la motivación ni el potencial intelectual. En la séptima que es la Afasia, debemos conocer las limitaciones que es especialista indica que el niño padece, además de crear pequeñas metas para que no le resulte difícil alcanzarlas y siempre después de un logro incentivar de manera afectiva, también es recomendable la tolerancia para no retroceder en lo alcanzado. En el mutismo electivo, se debe identificar cuánto es lo normal en Él que hable, cuando se encuentra intimidado o esté interviniendo un factor que lo cohíba, a estos niños se le debe tratar como a los demás niños que no tienen problemas para que se pueden sentir en confianza y comiencen a hablar, sobre todo si los sorprendemos hablando no debemos felicitarlos ni hacer gestos de admiración sino como si fuera algo común, podemos además por medio del canto, la música, la poesía y algunas actividades motivarlos a continuar hablando. El último tipo de estos trastornos es el pragmático, en el cuál contrario a los demás debemos corroborar con el niño si ha entendido la idea que se desea transmitir, además por medio de juegos y simulaciones enseñar en contenido verbal, que identifique el contexto de las conversaciones, cuando son bromas, ironías, preguntas, identificación de estados emocionales, etc.

Conclusión

Yo pienso que los problemas de lenguaje son muy complejos de estudiar pue se dividen en distintos trastornos que aunque el resultado se ve afectado en una dificultad del habla ya sea por problemas para la pronunciación de palabras, el tono de voz utilizado, el problema para asociar diálogos con una situación, entre otros, también influye en comportamiento de cada individuo ante el problema que presenta y aunque la teoría sugiere abordajes específicos por medio del maestro, en ocasiones la teoría difiere mucho con la práctica y esta se vuelve complicada al abordar. Yo pude observar que en casi todos los trastornos se recomienda no intimidar, burlarse, ofender o tener una actitud negativa hacia el paciente, lo que puedo considerar como posible entre los sujetos adultos que se encuentran alrededor del niño, sin embargo entre sus iguales pienso que no se puede lograr.

 

Referencias

Celdrán, M., Zamorano, F. Trastornos de la comunicación y el lenguaje.

Centro Nacional de diseminación de información para niños con discapacidades. (2010). Trastornos de habla y lenguaje. Hoja informativa sobre discapacidades, FS-11Sp.

NICHCY. (2010). Trastornos del Habla o Lenguaje. Recuperado a partir de http://www.parentcenterhub.org/wp-content/uploads/repo_items/spanish/fs11sp.pdf

Factores que Influyen en los Problemas de Aprendizaje

Introducción

El aprendizaje es un proceso en el que adquirimos habilidades y capacidades para seleccionar información con la que formaremos nuestros propios criterios, además que adquirimos una cultura y que nos permitirá insertarnos a la sociedad. Puesto que aprender resulta una tarea difícil pero es muy importante, debemos de identificar cuando hay un problema y se dificulte el poder hacerlo, ya que un retraso en la capacidad de aprendizaje puede contribuir al fracaso escolar dando como resultado una persona sin oportunidades de salir adelante en la adultez, puesto que ese niño se convertirá en un adulto.

Desarrollo

Para que pueda ocurrir un correcto aprendizaje deben ocurrir procesos específicos que pueden verse afectados por dos factores muy importantes, los procesos psicológicos y los neurofisológicos. En las de origen psicológico se pueden encontrar problemas familiares, depresión, falta de motivación entre otras.

Por otra parte tenemos los procesos neurofisiológicos en los que el aprendizaje ocurre en la sinapsis puesto que los factores ambientales crean un estímulo que repercute en ésta creando procesos que modifican procesos estructurales, químicos y eléctricos y que dependiendo la repercusión en este se producirá o no el aprendizaje. Además de estas estructuras, tenemos la corteza cerebral en la que si hay un estímulo mayor pasará al neocórtex y el neo-neocortex en el que podrá hacer que recodemos ese aprendizaje será de nivel máximo y podrá durar hasta que se produzca un deterioro de estas.

Estos dos factores que nos disponen a tener un correcto aprendizaje pueden verse afectados por factores de origen clínico como es el daño cerebral, retraso mental, autismo, trastornos de déficit de atención e hiperactividad

Además de los problemas clínicos o psicológicos que pueden presentar los niños para poder aprender se debe considerar que ellos tienen que trabajar al triple o más a diferencia que los niños que no presentan problemas alguno, sin embargo solo tomamos en cuenta la manera en que se pueda abordar la corrección en el problema del niño pero resulta importante mencionar que el maestro también tiene una parte fundamental en el aprendizaje del mismo, ya que algunos se dan a entender muy fácilmente explicando un tema mientras que otros tienen metodologías muy complejas que llegan a ser tediosas hacen perder el interés en la clase provocando en el niño con problema de aprendizaje atrasarse más.

Conclusión

Pienso que para que haya un buen aprendizaje se deben cumplir diferentes factores; primero se debe tener un correcto funcionamiento fisiológico en el que se engloban los procesos de captación de información o de percepción ya sea visual, auditiva, sensorial, de percepción, entre otras en las que nuestros órganos deben funcionar al 100% y en el que en problemas como la parálisis cerebral infantil, autismo, trastorno de déficit de atención e hiperactividad, etc, no lo están pues tienen lesiones en una parte estratégica que afecta la captación de información y no nos permite codificarla y mucho menos expresarla. Por otra parte los factores ambientales que influyen en el que no sólo dependa del niño aprender, son los maestros, pues ellos tienen el papel de proporcionar información al niño y utilizan diferentes métodos para esto, por lo que algunos utilizan algunos muy sencillos y adecuados para su edad, hasta algunos muy complejos en los que de por si el niño tiene dificultad para entender esto le resulta casi imposible, otro aspecto a tomar en cuenta es que algunos de los maestros no tienen la tolerancia que necesitan estos niños provocando así que se atrasen y repitan años escolares. Aquí también puede entrar el papel de los padres que en ocasiones no prestan la atención que necesitan estos niños, contribuyendo así al atraso. Otro de los factores es el psicológico en el cuál el niño puede presentar una baja motivación para aprender, indiferencia para adquirir conocimientos, pensamientos de no superación o en que se llega a preguntar para qué lo hace. En esta parte se puede también relacionar con los factores de su alrededor pues la atención que tiene en su casa con su familia y en la escuela condicionan a que no se estimule la búsqueda del aprendizaje.

Concluyo que los factores que influyen en el desarrollo de problemas del aprendizaje pueden ser en su mayoría si dependen de factores psicológicos y ambientales, corregible, pero los que dependen de un trastorno que tiene su origen en la afectación de una estructura fisiológica irreversible, pueden mejorar con el tratamiento adecuado pero no pueden ser reversibles.

 

Referencias

Rebollo, M. A., Rodríguez, S.(2006). El aprendizaje y sus dificultades. Revista de neurología. 42(2): S139-S142. Recuperado de http://www.mdp.edu.ar/psicologia/psico/sec-academica/asignaturas/aprendizaje/El%20aprendizaje.pdf

Etología del Trastorno del Espectro Autista

Introducción

El trastorno del espectro autista (TEA) es considerado así pues representa distintas características similares entre sí, entre ellas podemos resaltar la imposibilidad de comunicación con las demás personas, ya sean pares con personas de edades superiores o inferiores. Como cualquier otro trastorno tiene niveles de afectación que se clasifica según el número de síntomas que presente, además que cuando los niños carecen de desarrollo del lenguaje, se vuelve mucho más difícil tratarlos. Este trastorno se ha vuelto más común en la actualidad puesto que tiene una prevalencia de sesenta casos en cada diez mil niños, además que es más común que lo presenten niños, pues de cada cuatro tan solo una niñas lo presenta. A pesar que se piensa que el cerebro sufrió una afectación por la que hay una falla en la sincronización y coordinación hay factores que predisponen a que esta falla suceda.

Desarrollo

La etiología del TEA tiene diferentes desencadenantes, aunque se piensa que la principal razón en la afectación de las estructuras del cerebro, los factores que las causan pueden ser prenatales, debido a la exposición de la madre gestante al cigarrillo, alcohol o sustancias tóxicas, además se piensa que la prematurez, la edad avanzada o muy joven de los padres, el bajo peso al nacer y la desnutrición de la madre gestante condiciona la presencia de autismo ya que de manera indirecta afecta en desarrollo neurocerebral. Otra de las teorías relacionada a una vacuna contra la tosferina aplicada en niños menores podía causar autismo, puesto que el niño sufría una encefalitis, pero no hay más evidencias que afirmen esto.

Se ha relacionado el autismo con la alteración de los genes se piensa que por lo menos dice genes se encuentran afectados en la TEA, uno de ellos es el cromosoma 2, que tiene genes HOX que codifican para la construcción del tronco encefálico, el cerebelo y el cerebro, en la que al existir este trastorno impide el desarrollo correcto de estas estructuras. Este gen se encuentra afectado en las personas que padecen autismo y que tienen un antecedente familiar de este padecimiento y representa de un 10 a un 40% de los casos. El cromosoma 13 está afectado en un 35% en las personas estudiadas que padecían autismo. La alteración de cromosoma 15, está asociado en un 4% a la expresión de autismo, sin embargo si este se encuentra afectado, este puede estar acompañado de episodios de epilepsia, hipotonía muscular, problemas de coordinación motora, hiperactividad y retraso mental y de lenguaje. El cromosoma 16 tiene en su alteración como resultado, convulsiones y está asociado al autismo puesto que comparte síntomas con la esclerosis tuberosa y esta última tiene alteración en este gen. El cromosoma 17 se asocia también con el autismo, específicamente en la repetición de acciones y con el trastorno obsesivo compulsivo que presentan los autistas, este gen está encargado de codificar el transportador de la serotonina, lo que hace esta hormona es hacer que las células nerviosas se comuniquen entre ellas pero al no haber transportadores no existe tal comunicación. Como se mencionaba en la prevalencia del padecimiento, la frecuencia de este, es cuatro veces mayor en hombres que en mujeres debido al cromosoma X, puesto que las mujeres tenemos un cromosoma X de repuesto y los hombres no.

Conclusión

Yo pienso que el origen central del trastorno de espectro autista es la genética puesto que se observa mayor prevalencia en los que tienen familiares con antecedentes de autismo ya que de ser una prevalencia del 3 al 6% en la población general, al contar con antecedentes se tiene el 6% de probabilidad de padecerla o heredarla. Me parece muy importante cómo es que cada gen que conforma el cromosoma desarrolle un papel fundamental en la expresión de los síntomas o de las actitudes que desempeñamos por lo que cuando hay afectación de cierto gen varias enfermedades que tienen el mismo síntoma comparten la misma alteración de su expresión. Considero que a pesar de que la expresión de cierto padecimiento, en este caso el TEA, debemos cuidar los aspectos ambientales puesto que aunque haya alteraciones en los genes también debe haber un factor externo que la haga expresarse y desencadene la enfermedad.

 

Referencias

Cabrera, N., Cala, O., Licourt, D. (2015) Autismo: un acercamiento hacia el diagnóstico y la genética. Revista de ciencias médicas, 19(1); 157-178.

Etiopatogenia del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

Introducción

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) ha existido desde hace muchas décadas, sin embargo no se le conocía con el nombre que ahora se le damos. En un principio se creía que el origen de este trastorno se daba por daños neurofisiológicos y neuroquímicos en el cerebro, más tarde se le atribuyó a un desorden psicológico por fallos en la moral, lo que ocasionaba la hiperactividad. Posterior a esto se pensó que se debía a una reacción hipercinética, sin embargo los signos y síntomas de estos niños eran menos notorios y al incrementarse la intensidad así como la aparición de nuevos signos se decidió clasificar como síndrome y recibió el nombre que ahora conocemos.

Desarrollo

Existen diferentes teorías de la etiopotología la cuales interfieren desde el nivel genético hasta las sustancias a las que está expuesto el sujeto.

La primera de ellas se piensa es hereditario pues se dice que el 80% de los casos que presentan TDAH.

La segunda causa se puede dar durante el proceso prenatal, es decir cuando la madre gestante está expuesta a cigarro, sustancias estupefacientes, fármacos controlados, químicos, exceso de hormona tiroidea por enfermedades relacionadas a la tiroides, preclampsia, infecciones o insuficiencia placentaria.

La tercera causa son los factores neurofisiológicos en el que hay una reducción de irrigación sanguínea en diferentes zonas del cerebro que son las encargadas de las funciones de coordinación y recepción y un aumento de la irrigación de flujo sanguíneo y actividad de eléctrica de la corteza sensoro-motora. Además los ganglios basales responsables de la secreción de dopamina están en niveles más bajos que en los niños sanos.

Otra de las causas son los factores neuroquímicos y neuroanatómicos en los cuáles por estudios de neuroimagen se ha observado que los niños que presentan TDAH tienen el cuerpo calloso disminuido y se calcula que el desarrollo del mismo puede tardar hasta diez años en recuperarse, se tiene estimado que al cumplir diesiocho años las diferencias del núcleo caudado desaparecen.

Conclusión

Pienso que el trastorno de déficit de atención e hiperactividad es un síndrome tan complejo que además de tener síntomas y signos propios de la enfermedad tiene también diferentes enfermedades que la acompañan, todo esto representa un enorme reto para las personas que lo padecen así como de su familia, compañeros de escuela, maestros y demás personas que se encuentran en su círculo social.

Considero que debido a la complejidad de la enfermedad debemos educar a la sociedad en diferentes aspectos, en cuanto a la TDAH que tiene su origen por el consumo de sustancias estupefacientes recomendar la cesación de éstas o por lo menos la disminución de las mismas hasta llegar a tener un consumo nulo, la planificación familiar para las personas que tienen enfermedades tiroideas y convulsivas, así como las que tengan desnutrición, todo esto con el fin de mantener una homeostasis al momento de la concepción y durante la gestación. Sin embargo así como podemos evitar la aparición del TDAH en la etapa prenatal y durante la gestación existen otros factores que resulta difícil evitar como la toxemia y la preclampsia en donde el bebé deja de crecer y desarrollarse, por su parte en la toxemia a pesar que la placenta tiene la función de regular los nutrientes y sustancias que pasan a través de ella, hay algunos tóxicos que logran pasar la membrana afectando grave e irreversiblemente al feto, en este caso al cerebro. Al momento del parto también puede haber una afectación ya que se puede presentar sufrimiento fetal, lo que es causa de hipoxia que también afecta gravemente al cerebro, cabe mencionar que también las maniobras al momento del alumbramiento como la utilización de fórceps o la administración de sedantes a la madre. Concluyo que así como hay factores que condicionan la aparición de este padecimiento también hay otros que no podemos evitar cuando los genes o las estructuras cerebrales dependen tienen una malformación o mutación, por lo que para estos casos recomiendo que cuando haya una sospecha de este trastorno podamos acudir con un especialista para comenzar el tratamiento de manera oportuna evitando daños mayores.

 

Referencias

Carbonell, M., Hechavarria, M., Sabari, A., Jacas, C., Portela, A. (2016) Trastorno por déficit de atención e hiperactividad: algunas consideraciones sobre su etiopatogenia y tratamiento. Medisan. 20 (4), 556-607.

Descripción de los Trastornos del Lenguaje

Introducción

El lenguaje es una un conjunto de sistemas que intervienen en la percepción de una idea, la recepción y posteriormente transmitir la respuesta al estímulo recibido. Puesto que el lenguaje es una manera única que tenemos los seres humanos para comunicarnos entre nosotros mismos, tenemos la capacidad para adquirir las habilidades para desarrollarla a lo largo de la vida, pese a esto no siempre resulta ser así pues existen alteraciones que afectan cualquiera de los procesos del lenguaje.

Desarrollo

De acuerdo al código lingüístico que tiene cinco niveles; fonológico, morfológico, semántico, sintáctico y pragmático, cada uno desempeña una actividad para el correcto lenguaje desde el orden de las oraciones, el tono de voz, así como de la secuencia de una conversación, entre otros que pueden estar afectadas en los trastornos del lenguaje lo que hace difícil desarrollar su lenguaje.

La disfacia se considera un trastorno del lenguaje, en el cuál el niño no padece problemas de sordera, no tiene nivel de inteligencia afectado, no parece presentar daño neurológico y ha estado expuesto a estímulos diferentes, lo único que presenta es retardo en el desarrollo del lenguaje y aunque más tarde pueda lograrlo tiene notorias deficiencias en cuanto a orden de las oraciones, pronunciación, etc. Si es tratado a tiempo puede corregirse pero si no retrasa el aprendizaje también y los daños serán irreversibles.

Otro de los problemas del lenguaje es el Autismo, este trastorno es caracterizado por ser un niño antisocial, que tiene episodios de acciones repetitivas, que carece de contacto visual con las demás personas y que tiene apego a ciertos objetos, una de las variables en lenguaje del niño autista es que algunos pueden hablar y otros tienen ausencia del lenguaje, sin embargo hay un retraso en el mismo, según el artículo las personas que pueden hablar tienen déficit en la pronunciación y orden de las oraciones que emiten, aunque por otro lado algunas personas autistas que adquirieron el lenguaje tardío lo hablan de manera fluida, sofisticada y extensa sin embargo carecen de habilidades semánticas que para sostener una plática o en su defecto, hablan y hablan y no saben cuándo es momento de parar o de cambiar de tema.

La afasia es otro trastorno de lenguaje que presenta afectaciones en todas las modalidades del lenguaje ya sea oral o escrita, además afecta la reducción de la expresión o comprensión del sujeto, esta tiene su origen por lesiones cerebrales adquiridas por traumatismos, isquemia, tumores o cualquier otra que afecte el hemisferios que codifica el lenguaje. Este trastorno puede afectar a adultos como a niños.

El síndrome de Landau-Kleffner es otro problema que afecta al lenguaje, este se presenta como una afasia que va acompañada de crisis convulsivas, esta consta de tres tipos; en la primera se pueden presentar episodios de epilepsia y manifestaciones de afasia, pero es de rápida recuperación, en la segunda presenta afasia y puede empeorar el pronóstico al presentar una crisis convulsiva y la tercera presenta afasia pero tiene afectación auditiva y puede ir acompañada de epilepsia pero de manera más espaciada. Se desconoce el origen de la misma.

El mutismo selectivo es un trastorno de fobia a la sociedad, puesto que el niño solo habla con las personas que conoce y quiere convivir, por otro lado en situaciones de incomodidad así como con presencia de personas que no son de su agrado evita hablar, pero no tiene ningún problema de lenguaje ni de comprensión.

Los trastornos que presentan los niños en el habla son dificultades causadas en su mayoría por una patología primaria o asociadas a otro trastorno, en esto se incluyen la tartamudez, problemas articulatorios, disartria, dislalia, trastornos de la entonación o el ritmo o trastorno prosódico.

El trastorno del lenguaje escrito, en este problema se caracteriza por la alteración de la capacidad de un individuo a leer, codificar un mensaje y luego transmitir lo que pudo entender. Este engloba tres tipos, la dislexia, disortografia y disgrafia.

Conclusión

A  pesar que existen diferentes tipos de trastornos pienso que tienen una buena clasificación lo que facilita al trabajador de la salud y educativos así como de las personas en general para que la información se pueda difundir, aunque hay algunos trastornos que no se originan en la niñez como la afasia, que se puede dar en cualquier edad por un daño cerebral y en el cuál a pesar de las terapias puede no ceder la afectación, hay algunas que sí se pueden corregir como en el autismo, por lo que si posponemos la atención del lenguaje, podemos perder capacidades enormes para comunicarnos.

 

Referencias

Moreno-Flagge, N. (2013). Trastornos del lenguaje. Diagnóstico y tratamiento. Revista de neurología, 57(1); S85-S94. Recuperado de http://s3.amazonaws.com/academia.edu.documents/38969410/Trastornos-del-lenguaje-diagnostico-y-tratamiento.pdf?AWSAccessKeyId=AKIAIWOWYYGZ2Y53UL3A&Expires=1500328610&Signature=bIdhrUcFzvKsN%2F4MiLEwlhqN8bs%3D&response-content-disposition=inline%3B%20filename%3DTrastornos-del-lenguaje-diagnostico-y-tr.pdf